Fundador

Swami B.A. Paramadvaiti

fundadorComenzó su sendero en la educación después de leer Lao Tsé, buscando el real conocimiento y lo digno de ser estudiado. Se instruyó en el budismo con libros, aprendió el yoga visitando diferentes profesores hasta encontrar a su Maestro Espiritual: A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada. En ese momento se convenció de prepararse para ser un monje, lo cual lo llevó a poder conocer el mundo maravilloso de la espiritualidad al que un seguidor de los Vedas tiene acceso. Allí pudo estudiar el Bhakti Sastri, una educación sobre las escrituras sagradas de Los Vedas, formándose en los estudios como alguien que quiere ser un servidor de la verdad.

Su Maestro Espiritual lo envió para Sudamérica en 1976 donde participó en la fundación de Ecoyoga Aldeas como centro de estudios de Los Vedas. Comenzó a aprender de la psicología de Viktor Frankl, la Logoterapia; junto con esto desarrolló una ciencia del yoga místico que puede ser practicado por todos y va mucho más allá de los ejercicios físicos que se presentan en la mayoría de las escuelas de yoga del mundo hoy en día, ya que Los Vedas declaran que el Yoga es la clave para unirse con Dios, para encontrar la autorrealización. De esta manera, fue compilando el sistema de Yoga Inbound y cuidando del desarrollo de los centros educativos.

Participó en la fundación del movimiento de la Revolución de la Cuchara que promueve alternativas de consumo beneficiosas para la Madre Tierra y todas las entidades que en ella habitan. Este movimiento contribuye a aumentar la compasión de la humanidad, para ello se requiere gente consciente, que puedan aliarse en un objetivo común, llegando a ser conscientes del sufrimiento animal, causado por la industria alimenticia.

Finalizó sus investigaciones sobre la Psicología Perenne general u Oidaterapia, para continuar con el trabajo de la Oida Veda, esta terapia se mezcla con la primera en su aplicación solo que es practicada en una tradición particular: la de su maestro y la de su sendero, dejando abierto a otros que quieran explorarlas para ayudar y sanar personas en sus diferentes tradiciones místicas.

Es cofundador de la Asociación Mundial Vaishnava – WVA, creada para acercar a los grandes maestros de otras ramas de la escuela, en la cual fue iniciado por su Maestro Espiritual. Al respecto, Swami dice: “…eso fue una experiencia hermosa, ya que yo podía tener la cercanía de almas hermosas de mucho amor, muy realizados, siempre viajando para visitar todos los centros que se estaban desarrollando para educar gente en todas partes”.

Participó también en la fundación de un movimiento de protección a la Madre Tierra, y los seres que en ella habitan, llamado Pacto Mundial Consciente (2012). Es un llamado para que los Derechos de la Naturaleza sean defendidos y presentados adecuadamente en las leyes locales de cada país, en tratados internacionales, también en convenios y pactos.

Posteriormente fue invitado a la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia en donde se encontró con el hijo del Mamo Palia: Lwntana Nacoggi; quien estaba presentando Ikwashendwna, que es un mensaje de despertar y unión de los guardianes de la Madre Tierra. Durante este encuentro Swami B.A. Paramadvaiti presentó con mucho entusiasmo el Pacto Mundial Consciente, y fue bien recibido y sirvió para unir esfuerzos con la propuesta de los Mamos. Estos proyectos fueron presentados en el Khumba Mela 2013, en India, en diferentes asociaciones que tienen en común servir a la humanidad, tales como Ganga Action Parivar.

Al regresar a Colombia fundó el proyecto de educación llamada Universidad de Sabiduría Ancestral, sobre la cual comenta: “Con la bendición de mis amigos, que yo he encontrado en todos estos años, comencé el proyecto en total oposición, o por decirlo más dulcemente: presentar verdaderos logros y beneficios del planeta, frutos del árbol del amor, de la ciencia, del beneficio de todos, establecimos una nueva sede del conocimiento trascendental y material que pueda ayudar a la humanidad a definir cuál es la tarea del amor de cada ser humano en la tierra y cómo podemos trabajar, cooperar e iluminarnos el uno al otro y simultáneamente fortalecer nuestra lucha de cuidar, de salvaguardar nuestra sagrada madre cósmica, manifestada en los ríos, bosques, mares, en la biodiversidad de nuestro planeta con un trato sano, honesto, humilde, igual, hermano de todos de los que vivimos aquí en la tierra”.

“La sabiduría ancestral es toda aquella bendición de nuestros ancestros que amaban a todos y que nos querían sanar y guiar hacia la conducta correcta aquí en el planeta. En la India esto se llama Dharma y para las culturas nativas esto se llama tradición, pero llámelo como quiera, el fruto del árbol tiene que ser alegría, agradecimiento, compasión, cuidado y también la habilidad de hacerle frente a la sociedad moderna con sus métodos dañinos comprendiendo qué errores están cometiendo para no cometerlos también”.

“Es un tiempo particular el mundo moderno, donde no podemos evitar darnos cuenta que hay muchas tareas nuevas para lograr. Pero una cosa es segura y es la base de esta nueva rama de educación que yo quiero ofrecer a todos mis hermanos del mundo y esto es que: nadie es superior al otro. El único que es el que se merece la atención de todos nosotros es el mismo que generó nuestra existencia y que la sigue guardando y protegiendo a través de la fuerza universal, a través del cosmos, por medio de la sagrada madre naturaleza, Ati Zeynekun o Kaku Serankua, el sol, el poder, el regalo de la consciencia que el señor nos puso en nuestro corazón; todo esto es un hecho irrevocable y la universidad de la sabiduría ancestral respeta a todos los que en esta dirección van y permite a estos entregar su mensaje para que sean estudiados por aquellos que buscan estas iluminaciones que las puedes encontrar en todas partes, con sus otras contribuciones ancestrales, cubriéndonos de medicina desde la sagrada India hasta el Sur de Chile”.