Retornando por el Camino de los Antiguos

En el caminar de una tradición, las culturas y su historia han sido objeto de transformaciones. Es así como nosotros los Mhuysqas, asumimos nuevos roles que responden al comportamiento de esta nueva sociedad, pero a pesar de ello, en unos pocos guardianes de la tradición se ha camuflado, protegido y resguardado el saber milenario, esperando este momento de vivir un eterno presente, donde nuestro cuerpo y pensamiento se unen nuevamente como uno solo en el territorio, un gran compendio de memoria usos y costumbres, nuestro cuerpo sagrado que se correlaciona y se entiende con lo que le rodea. Haber podido llegar a este momento de entendimiento nos conduce a proponer acciones desde nuestro sentir, que lo puedan interpretar los demás; acciones y propuestas incluyentes donde nos podamos visionar y pensarnos, que desde la interpretación de los abuelos mayores de nuestra cultura, aquellos que vienen a este territorio de entrega (ata ta), sabedores de otras comunidades han revelado el mensaje que encriptado estaba en el territorio, el gran DORADO, que significa un estado de plenitud y felicidad de nuestra comunidad, señalando un hacer en determinados momentos del año y en lugares específicos con el fin de vivir en armonía, por lo que entendemos como Madre (Hitcha), Padre (Paba) y seres guardianes ordenadores de la existencia. De esta forma el proponer una resignificación del territorio desde la investigación del mismo con los criterios de manejo que obedecen a una ley mayor, una ley de origen ordenada desde la creación, pero que se había olvidado por superponer las intenciones y propósitos humanos que no se cimientan desde la cosmogonía Mhuysqa. Este proyecto resalta una memoria, invita a caminar el territorio, nos convoca a sentirnos parte vital de todo lo que nos rodea, convertirnos en guardianes y soñar con un mañana donde nuestras generaciones puedan vivir sin la carga de una herencia de unos mayores que quedaron en deuda con lo propio. Cómo pensar propuestas que salvaguarden este gran tesoro pero que no transgredan una civilización que avanza, entonces vemos reflejado nuestro sentir en las acciones que sin conocernos o ponernos de acuerdo con comunidades de otras latitudes, compartimos intenciones similares, ejemplos como Japón, que siendo una potencia tecnológica ha podido crecer respetando y resaltando lo que significan como tradición sus lugares sagrados, ellos siguen teniendo la importancia y relevancia en sus vidas. En otros sitios del continente Europeo, bajo las estrategias administrativas, políticas y sociales se protegen, restauran y visibilizan a la humanidad en aquellos lugares que guardan en sí una memoria de tradición, que no se permite olvidar.

Tomado de: Kulchavita (2013), “Retornando por el camino de los antiguos”: el sendero para re organizar la vida . Universidad Santo Tomás, (pag 92).