Todo lo que existe hoy en día surgió de una primera
vibración: OM “el sonido primordial del
universo”. S
egún la filosofía hindú es el sonido del cual emergen todos los
demás sonidos, es considerada como la sílaba
más mística y sagrada ya que es una puerta hacia la dimensión espiritual
y nos permite  sintonizar con toda la naturaleza. “OM es el Verbo Creador, el sonido del Motor Vibratorio, esto es el principio de vibración, el testigo
de la Divina Presencia.” (Autobiografía de un Yogui, Paramahansa Yogananda).
El universo está constituido por átomos, los átomos
están formados por partículas en continua vibración y estas vibraciones al
combinarse entre sí producen diferentes tipos de energía vibrante organizada en
ritmos y ciclos, nuestros sentidos decodifican estos ciclos en sonidos,
colores, gustos entre otros. La naturaleza siempre busca vibrar en armonía
desde lo micro hasta lo macro, desde el latir de nuestro corazón hasta la
vibración del sistema cósmico e interplanetario; así mismo, nosotros somos pura
vibración y provenimos del sonido primordial creador de la vida.

PRINCIPIO DE VIBRACIÓN

El KYBALION, uno de los libros más antiguos de la
humanidad nos habla de un principio de vibración: “Nada está inmóvil; todo se
mueve; todo vibra”.  Y todo es todo,  desde la más burda forma de materia
hasta  el más puro espíritu; la humanidad
ha podido comprender esto muchísimos milenios atrás. Ha buscado explicar el
orden armónico del universo;  ha observado
como todo funciona por ritmos y ciclos, como fluye y refluye, y como una
espiral fractálica, vuelve al principio y al final. El día y la noche, la vida y
la muerte, el triunfo y el fracaso; desde el crecimiento de las plantas hasta
el movimiento de los astros, se manifiesta bajo esta premisa.Todos somos seres
hijos de la vibración elemental, de una “Proporción áurea” que nos muestra la
perfección y armonía de la vida.
El sonido como puente para conectar con
planos más elevados de conciencia
El sonido indudablemente es una parte integral de la vida de cualquier ser humano, se genera como resultado de la vibración de partículas y objetos que por medio de ondas llegan a nuestro tímpano, generando impulsos nerviosos en el órgano de corti y traduciéndose en el cerebro en sonido como tal.
El sonido es una fuerza universal invisible  que manifiesta perceptiblemente el principio de vibración pero que es capaz de producir cambios profundos a niveles
físico, emocional y espiritual. Desde antes de nacer, cada ser ya está
rodeado de sonidos. El mundo está lleno de sonidos, algunos audibles otros no,
sonidos agradables al oído, otros no tanto, algunos sonidos familiares, otros
que se nos tornan algo extraños, sonidos que destrozan y sonidos que curan. El antiguo Egipto, Los papiros de Lahun son también el primer
testimonio escrito sobre la influencia de la música en el cuerpo humano. La
música era utilizada como un remedio curativo. Herófilo, médico de Alejandría, regulaba el ritmo cardiaco de acuerdo con la escala musical.
Pitágoras utilizó la música con fines terapéuticos,
este filósofo la utilizaba como medio para la sanación y a esta práctica la
llamaba Desde la antigüedad se ha conocido el poder del
sonido. En “medicina musical”.

Filósofos como Platón consideraban que el sonido y el ritmo eran apropiados para adentrarse en el alma y conmoverla; de aquí que considerase a la música como una materia de primer orden en la educación y la
importancia de que estos sonidos fueran armónicos; ya que esto inspiraría al
oyente cualidades positivas.
Remontándonos a culturas ancestrales, el canto de
armónicos es una de las técnicas que se ha usado con fines de sanación, su
origen se remonta a Mongolia, Sur de Siberia y Asia central, en Tíbet, y en
Sudáfrica. Esta técnica permite que una persona pueda cantar varios sonidos al
mismo tiempo, generando bajos y armónicos que actúan sobre el cuerpo físico y
los cuerpos sutiles y que manifiestan el principio de vibración.
En civilizaciones como Mesopotamia, los aztecas, la
India y el Tíbet, la música han funcionado como una herramienta para expandir y
equilibrar los estados de conciencia.

Hoy en día se ha comprobado que al utilizar sonidos
como medio de canalización, sanación y expansión; en el cerebro se activan
muchas áreas que en un estado normal no se activarían.

¿Puede el sonido conectarnos de nuevo con el principio de vibración universales?
La única manera de volver a conectarnos con el sonido primordial es volver a las raíces de nuestros ancestros. Los icaros chamanicos, los mantras, los sonidos binaurales, los sonidos del agua, de los pájaros y de las ballenas, realmente pueden ayudarnos como medio de evolución y expansión de conciencia, pudiendo llegar a estados más altos de vibración para empezar de
nuevo a sintonizar con la misma frecuencia que posee la naturaleza. Es aquí
cuando vamos a entrar en equilibrio, en ese balance con la perfección de la
creación, entrando en un estado vibratorio más elevado y de mayor sintonía con
EL TODO.

Vibrando alto con el OM, Vibrando alto con el SER.

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