Abadio Green

abadio-greenCorría el año de 1958 y en el Urabá antioqueño, en límites con Panamá, nacía Manibinigdiginya, un primogénito indígena de la etnia Tule que, sin saberlo sus padres, se encargaría medio siglo después de escribir un capitulo histórico para todos las tribus de Colombia, al graduarse con honores como el primer Ph.D. indígena del país.
La familia de Abadio Green, nombre civil de Manibinigdiginya, definió desde este era muy pequeño que su futuro estaría encaminado por la educación, una oportunidad carente para muchos de los grupos indígenas de Colombia, que en el caso de los Tule, solo se brinda hasta quinto de primaria. Una decisión crucial en la que Abadio tuvo que abandonar su hogar para emprender un viaje por la selva hasta Panamá donde cursaría primaria y bachillerato, pues allí residen cerca de 80.000 tules y tienen mejores garantías educativas, a diferencia de los 2.000 que habitan en Colombia.

Años más tarde, su capacidad dialéctica, inteligencia  y ante todo sus ganas, lo llevaron a graduarse como licenciado en Filosofía y Teología en la Universidad Pontificia Bolivariana.

No conforme con esto, siguió quebrando paradigmas y en 1986 llegó hasta la mejor centro educativo del país según los rankings especializados: la Universidad de los Andes.

Allí, en un escenario tradicional, Abadio irrumpió con una tesis de maestría acerca del papel de los pueblos indígenas en la historia patria cuando nos aproximábamos a celebrar los 500 años del descubrimiento de América.

Pero cuando ya sus logros académicos eran bastante representativos para alguien de su origen, la Universidad de Antioquia le abrió las puertas para afrontar un reto que se podría interpretar como un intento de la sociedad por cerrar brechas históricas con las comunidades vulnerables. Abadio coordinaría el programa de educación indígena, del que días más tarde nacería la Licenciatura de la  Madre Tierra.

Fue entonces, ya con un amplio bagaje teórico y vivencial, que en 2005 este Tule decidió volver a sus raíces para que sus ancestros y coterráneos fueran el insumo de un logro histórico para él, la Universidad y toda la sociedad colombiana, la tesis de doctorado que le otorgaría un título académico inédito para una comunidad, como la indígena, lacerada por la violencia y el olvido durante más de cinco siglos.  

“Una reivindicación y un paso importante para con los compatriotas indígenas que son acogidos en nuestro país ampliamente”, concluyó en su discurso el decano de la facultad de Educación, Carlos Arturo Sandoval.