Ofrenda de Solsticio UDSA Aconcagua

El pasado 23 de junio se celebró el alejamiento del sol llamado en las distintas culturas el solsticio de invierno, el cual es marcado por el cambio de estación hacia el invierno. Las distintas culturas ancestrales del cono sur del planeta lo celebran con ceremonias de conmemoración al año nuevo en el cual, al igual que la naturaleza, el humano pasa por un estado de resguardo ya que su energía se va hacia adentro al igual que las plantas; ellas guardan toda su energía en su raíz para poder renacer en las próximas etapas llenas de luz y de nuevas energías. En Chile, la cultura Mapuche le llama a esta transición el “we tripantu”.

El equipo de la UDSA participó de esta celebración el viernes 21 con la comunidad Mapuche de Valparaíso ubicada en Laguna Verde y dirigida por el Lonco Iván Cañuekar con el cual realizamos una alianza de paz y comunidad para poder expandir la sabiduría ancestral. Se realizó una vigilia comenzando el día viernes a las 9 pm con danzas, cantos y ceremonia para poder re- direccionar la energía de este nuevo año, entregando toda la energía que ya paso y renovándonos para comenzar este año lleno de sabiduría y conciencia y así proteger a la madre tierra. Esta ceremonia duro toda la noche y culmino a las 6am con la salida del sol, la salida del nuevo sol de invierno la cual nos llena de energía renovadora y nos ayuda a comenzar un nuevo año.

El día 23 de Junio también se celebró el solsticio de invierno en la sede de la UDSA Aconcagua esperando la salida del sol con una ceremonia que comenzó a las 6 am, encendiendo la Kiva cantando, danzando y conmemorando esta nueva etapa por la cual estamos concurriendo. Asistieron amigos de las distintas comunidades del sector y realizamos una bella ofrenda de unión con las cenizas de la Kiva que ocurrió en India en el pasado verano. También se realizó una ceremonia hacia el agua ofrendando agua de la misma Kiva de India para unir el rezo de las distintas culturas en esta sede en conjunto a los amigos, y culminando con una clase de filosofía y una degustación de comida típica chilena (mapuche). Fue una instancia muy bella en la cual sembramos la conciencia espiritual y la energía de la renovación para estas nuevas tierras. También se realizó en la tarde una actividad en la cual invitamos a gente de toda la comunidad; llegaron alrededor de 150 personas con las cuales hicimos una ofrenda o pagamento en agradecimiento a la madre tierra por la abundancia mediante la huerta orgánica, donde sembramos los frutos y la cosecha de este año, más las semillas que obtuvimos de esta misma tierra.

Se realizó una ceremonia muy bella en la cual enseñamos a niños y adultos la importancia del resguardo y la meditación durante el invierno para generar conciencia de esta nueva etapa y de todo lo que la madre tierra nos está entregando. Los dejamos a todos invitados para que sigan participando de las ceremonias y actividades que estamos realizando en la UDSA sede Aconcagua.

Una ofrenda a las Naciones Unidas del Espíritu

Nuestra ofrenda de solsticio