CELEBRACIÓN DEL SOLSTICIO. 
UDSA BAQÁTA

La UDSA en Bogotá invitó a reunirnos en el corazón de las Naciones Unidas Del Espíritu.

El 23 de junio, con la compañía del Jate Suaie Ignacio Murillo y su esposa Carmen Azucena (Comunidad Muisqa de Raquira), en la Ecoaldea Varsana, Sede de la UDSA Baqáta ubicada en Granada, Cundinamarca – Colombia, nos reunimos a celebrar juntos el solsticio, festejo que es acompañado por el fuego sagrado de la KIVA que se encuentra en este territorio sagrado muisca, desde hace 8 años la Ecoaldea Varsana recibió la KIVA (El corazón de la Madre Tierra), la KIVA es un rezo de unión de las culturas milenarias al interior de una construcción circular en la tierra que representa el vientre de la Madre Tierra.


Por un día  detenerse y escuchar los sonidos de la Naturaleza, parar la rutina  por un instante y escuchar los latidos de tu propio corazón, agradecer al sol y recibir con entusiasmo el nuevo ciclo que empieza con el día más largo del año, el solsticio de verano en el sur, de invierno, en el norte, momento en el que el sol señala su propio renacer.

 

 

 

 

 

 

 

La ceremonia de la KIVA es una ofrenda por la sanación de la Tierra y la humanidad y en cada solsticio y equinoccio nos encontramos de nuevo en este lugar, al rededor del fuego de la KIVA para honrar a la Naturaleza, con cantos, danzas y lo más importante, renovar nuestros compromisos como hijos de la Tierra. El solsticio marca el inicio del año nuevo andino para las culturas ancestrales del Sur América.

Es un día para dar gracias al sol que hace que la naturaleza florezca y madure, Es tiempo de siembra, la tierra se prepara para trabajar al interior, debemos aprender a escuchar la sinfonía del orden natural, y al igual que la Tierra, es tiempo para que nosotros recojamos los frutos de este ciclo que termina y seleccionemos los mejores frutos para volver a sembrar, debemos pensar en los objetivos del próximo ciclo, del nacimiento del nuevo sol, y renovar los compromisos.

Como servidores de la verdad, de la Madre Naturaleza, cómo vamos a agradecer y seguir cuidando? . Oramos para que este fuego sagrado alimente nuestro corazón, despierte nuestra memoria, nos una y nos fortalezca en la lucha por el amor y cuidado de la Naturaleza. Es momento de crecer juntos, de aprender a escuchar, pagar y retribuir.

Juntos pudimos sembrar y reconocer al interior de nuestro corazón que la belleza está en la diversidad. Necesitamos su amor, su fuerza, será la conciencia lo único que nos lleve a ser buenos hijos, gracias a todos los que participaron, seamos portadores  del amor y cuidado, que se expanda desde nuestros corazones y a dónde quiera que vayamos.

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