Vida para la Semilla
En el vasto y complejo tejido de la vida, las semillas representan el comienzo y la promesa del futuro. Son diminutas cápsulas de potencial, cargadas con la posibilidad de dar vida a nuevas plantas, flores, y árboles que sustentan la existencia misma en nuestro planeta. Sin embargo, en nuestra era moderna, enfrentamos una crisis silenciosa pero urgente, la desaparición de diversas semillas ancestrales y la proliferación de semillas transgénicas, Cuyo impacto no conocemos por ser los primeros en nacer y tener en potencia los valores ancestrales.
Las Semillas en Vía de Extinción: Un Tesoro Perdido
A través de los siglos, las civilizaciones humanas han dependido de una rica diversidad de cultivos. Desde la época de los antiguos egipcios, hasta la aparición del maíz, de los pueblos de América, cada semilla llevaba consigo historias de adaptación y supervivencia. Hoy, muchas de estas semillas están en peligro de extinción; amenazadas por la industrialización de la agricultura, la deforestación y el cambio climático.
Porque las semillas en vía extinción
Simple porque nos hemos olvidado de su cuidado y uso ahora por la globalización, la no educación solo hay preparaciones en lo que llaman, una profesión, pero no se educa y se ha perdido el valor familiar, lo natural entre humanos pasó a un segundo plano y cómo somos parte de la tierra, no solo perjudicamos a nuestra madre común, nos perjudicamos a nosotros mismos.
La pérdida de estas semillas no es meramente un lamento por la manipulación en el pasado, si no una advertencia lamento por el pasado; es una advertencia para el futuro. La biodiversidad genética es crucial para la resiliencia de nuestros cultivos. Sin ella, nos arriesgamos a que una plaga o enfermedad pueda devastar vastas cosechas, sin la posibilidad de recurrir a variedades que puedan resistir.
Distinguiendo entre Semillas Transgénicas y Naturales
La ciencia moderna ha introducido una nueva variable en la agricultura: las semillas transgénicas. Estas son semillas que han sido alteradas genéticamente en laboratorios, insertando genes de otras especies para conferirles características deseadas, como resistencia a plagas o herbicidas.
Diferenciar entre semillas transgénicas y naturales puede ser un desafío, pero hay varios métodos y características que pueden ayudarnos en esta tarea:
Origen y Documentación: Las semillas naturales suelen tener una trazabilidad clara que las vincula a prácticas agrícolas tradicionales y a sus regiones de origen.
Lo primero es creer lo que vivimos con el tema de las semillas, transgénicas, cuando estamos frente a una semilla no natural, su forma, su color, su peso cambia, son pálidas, su fruto es desabrido no tiene un buen sabor, como pasa con la papa, el maíz, el cacao, la guanábana, el arroz y así con todos las miles de semillas en todo el mundo, lo mejor es hacer El ejercicio poner las dos semillas en las manos y observarla así cada vez que la vemos sentimos una mayor diferencia hoy gran parte de la comida que va a la mesa es transgénica porque a la gente se les ha olvidado que significa lo natural hay que hacer un pare en nuestro día a día dejar de tanto hablar o escribir y dedicarnos más a entender porque es importante liberar a las semillas de lo transgénico, aprender a sembrar
Hacerlo nosotros mismos, cada mano que suma.
Aspecto Físico: Aunque a simple vista las semillas transgénicas pueden parecer idénticas a las naturales, en algunos casos pueden presentar uniformidad excesiva en tamaño y forma, resultado de procesos de selección intensiva.
Pruebas de Laboratorio: La manera más confiable de diferenciar entre ambas es mediante análisis genéticos. Las pruebas de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) pueden identificar secuencias de ADN específicas introducidas en las semillas transgénicas.
Etiquetado y Regulaciones: En muchos países, las semillas y productos transgénicos deben estar claramente etiquetados. Conocer y seguir las regulaciones locales puede ser una guía importante.
El Camino hacia el Futuro
En la encrucijada de la innovación y la preservación, debemos actuar con prudencia y visión. Es esencial apoyar iniciativas que protejan y revitalicen las semillas en peligro de extinción, promoviendo bancos de semillas y programas de agricultura sostenible que respeten la biodiversidad.
Simultáneamente, debemos abordar la cuestión de los transgénicos con una mente abierta pero crítica, evaluando sus beneficios y riesgos a largo plazo. La integración de la ciencia y la naturaleza no debe hacerse a expensas de nuestra rica herencia biológica.
En última instancia, la salvaguardia de las semillas es la salvaguardia de nuestro futuro. Al honrar y preservar la diversidad de la vida vegetal, aseguramos la continuidad y la prosperidad de la humanidad en armonía con la Tierra. Así, desde mi modesta morada, insto a todos a reflexionar profundamente sobre el legado que dejamos y a tomar acción en la noble tarea de proteger las semillas del mundo.
Sobre los autores:
Daira Elsa Quiñones Preciado
Abuela sabedora mayor en conocimientos ancestrales
Directora de la escuela itinerante de saberes y aceres ancestrales para el derecho propio
Representante legal de www.Amdae.org
Felipe Andres Gómez
Realizador de medios audiovisuales
Gastrónomo con estudios en ayurveda
Instructor de yoga inbound
Gestor cultural varsana
Director cultural ahimsaintheworld.org



