La Universidad de Sabiduría Ancestral realiza la presentación de este importante y significativo libro de Eduardo del Río “Rius”, quien a través de sus dibujos, su humor, y lo más importante: sus conocimientos y su manera de llegar a las personas, trata un tema que resulta más que necesario en cuanto a la creación y toma de conciencia acerca de la necesidad de cuidar el agua en todos los aspectos y en todos los contextos. Este libro representa, además, una ofrenda para las Naciones Unidas del Espíritu, y busca preservar la unión y la armonía con la Madre Tierra.

El agua nutre y permite la vida, desde la ley natural por la que todas las cosas se rigen el agua debe respetarse y cuidarse. De no ser por el agua no sería posible vivir. Pero el agua no es un elemento estático, tiene movimiento, flujo. Se trata de toda una entidad viviente. Conserva memoria, historias, arrullos: enseña. El agua es una maestra, su sonido, su entrega, la manera en que habla con nosotros; existe mucho que seguir aprendiendo del agua, por lo tanto desde la ancestralidad su cuidado debe ser permanente, cosa que la modernidad parece haber olvidado.

Eduardo del Río, caricaturista y escritor Mexicano, crítico y activista como siempre pudo verse entorno a sus obras, su amor por enseñar le llevó a dibujar, y estos dibujos convertidos en historietas lograron que los conocimientos acerca de muchas maneras de proteger y cuidar a la Tierra pudiesen llegar a muchas personas, siendo entendidos de la manera más simple. Es el caso de este libro acerca del cuidado de las aguas, el cual abarca desde el ciclo hidrológico hasta los daños más graves que el ser humano le ha causado a las aguas, y algunas maneras de hacerlos menos graves.

La Madre Tierra es sagrada, todo lo que existe, habita y crece sobre ella también lo es, esto incluye a sus aguas. La Madre regula el equilibrio de la tierra, pero el hombre se encarga de alterarlo, contaminando el suelo, el aire, los ríos. Es por esto que la Madre necesita ser protegida, cuidada, amada de nuevo por el hombre. Se actúa como si el agua fuese para siempre, como si a pesar de que se malgasta, nunca va a terminar. La conclusión de Rius radica en que el agua es un recurso renovable pero limitado, cada vez es más el agua que se está contaminando y malgastando, y es necesario comenzar a hacer algo al respecto.

No se trata tan solo que las aguas externas a nosotros, sino también de las que corren dentro de nuestro cuerpo, dentro de nuestro espíritu, nuestras emociones -nuestras aguas- interiores también deben hallarse equilibradas para poder armonizar del mismo modo a las aguas exteriores. Todo esto se consigue a través de lo que la ancestralidad tiene para enseñarnos, de la memoria que conservamos en nuestro interior, que en ocasiones se encuentra dormida y que vuelve a despertarse cuando la Madre Tierra es quien guía nuestros caminos.

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