La crianza y la educación de los hijos es un asunto de vital importancia, la manera en que estos son concebidos desde antes del vientre, durante y después resulta más que relevante en la vida que estos llevarán más adelante. Es por esto que la vida de pareja, el matrimonio y la concepción deben ser procesos conscientes y deben surgir de una unión amorosa que se extenderá al ser que está por nacer.La Universidad de Sabiduría Ancestral ofrece este curso que está pensado para personas que desean contraer matrimonio. Pero no cualquier tipo de matrimonio sino una unión que se encuentre transversalizada por el amor y la integralidad, buscando siempre el bienestar de la familia que será conformada de una manera no solo consciente, sino también progresiva y autosuficiente.Para poder conseguir todo esto se conocerán y se aplicarán saberes ancestrales que se refieren a enseñanzas antiguas y profundas que tocan la vida de pareja y la concepción y conformación de la familia. Estos conocimientos sagrados son provenientes de enseñanzas reveladas en tradiciones ancestrales que se reflejan en la Biblia, el Corán y los Vedas, y serán profundizados en aspectos fundamentales tales como: 
  • Práctica de celibato 
  • La no violencia
  • Respeto y veneración a los superiores
  • Prácticas de limpieza
  • Protección de los fuertes hacia los débiles
 Todo esto se vería realizado buscando que en la unión de la pareja el proceso de la concepción se realice de una manera muy consciente, que los hijos del matrimonio sean planificados desde el amor, para luego ser formados como personas armoniosas a partir de una crianza que prevea las necesidades ambientales, psicológicas y espirituales del ser que será concebido. Dentro de este proceso resultan fundamentales valores como el respeto y la dignidad, esto para poder guiar a los hijos hacia la consciencia, el conocimiento, y así poder alcanzar las realizaciones más profundas.La convivencia pacífica y la correcta toma de decisiones resultan fundamentales para que sea posible establecer relaciones sanas tanto a nivel personal, como a nivel de comunidad, y con el entorno natural. Para ello es necesario, desde una perspectiva individual, crear hábitos de vida sanos y relacionarnos de manera armoniosa y amorosa con lo que nos rodea, para así poder educar desde todo ese mismo amor que es el origen de todo lo viviente, y poder transmitir los principios que se han construido desde la relación de pareja.