¿Qué sucede cuando alguien nos pregunta sobre la colonización? inmediatamente nos remontamos a siglos atrás donde existían modelos sociales y políticos que subyugaban grupos, pueblos y etnias muchas veces hasta el exterminio para introducirse en el territorio y explotar sus recursos en beneficio propio, todo esto relatado como una historia de la cual solo quedan registros en los libros. Pero realmente esta colonización que se remonta a varios siglos atrás todavía sigue incrustada en nuestras sociedades, y lo está de una manera prácticamente imperceptible gracias a artilugios de manipulación de los retazos que quedaron de aquella etapa que llamamos colonialismo.

Entonces, si es que aún perdura este sistema de una manera imperceptible ¿Cómo influye un modelo que se utilizó hace cinco siglos en la actualidad?, ¿de qué manera nos manipula?, y es que el sistema no ha fluctuado demasiado, un órgano central que posee un control absoluto sobre una dependencia llamada colonia o países periféricos, con un sistema de implantación de obediencia determinado, para fin y beneficio únicamente del órgano central.

El tema nace en el mismo colonialismo, desde la utilización de este sistema y su posterior abolición quedaron secuelas en las sociedades, secuelas de pensamiento como consecuencia al exterminio total o parcial de los pueblos originarios que produjo la colonización, lo cual arrasó con las estructuras de pensamiento, costumbres, idiomas y culturas, para luego implantar su propio mundo en un nuevo territorio, la cristianización en América Latina por ejemplo; esta nueva rama de la colonización se conoce como Colonialidad, que se traduce en una estructura de subyugación que no depende de la fuerza, sino del pensamiento colectivo de una sociedad, de sociedades que se independizaron de un país central, pero que nuevamente quedaron colonizados ahora en base a ideas.

Este control mediante una ideología tiene tantos enlaces a las raíces coloniales que se volvió casi imperceptible, se implantó como un pensamiento propio de la cultura, fue esa tan añorada identidad propia que se obtuvo al independizarse del dominio colonizador, un organismo de control que se basa en ideologías como el comunismo, capitalismo, cubismo, surrealismo, es decir, una serie de modelos de pensamiento e ideas o lógica que se implantan en un individuo y que luego se convierten en conciencia colectiva. La manipulación mediante ideas ya implantadas busca plantear comportamientos antinaturales y enfermizos que delimitan un comportamiento, cosas que se han aprendido desde pequeños mediante la cultura, un sistema introducido en nosotros que nos capacita para seguir los esquemas de la clase dominante y así permitir una opresión que beneficie a una minoritaria clase dominante.

Inicialmente, se implanta la idea del desprecio a las diferencias, por ejemplo el racismo, el clasismo, entre otras ideologías que crean inmediatamente un carácter de individualismo y de inferioridad latente en cada diferencia, lo que conlleva directamente a evitar ser diferentes ya que esto sería causante de un desprecio desde los demás individuos, es decir, se crea una relación reciproca entre despreciar y no ser despreciado; es aquí donde se implanta un código ético y moral válido, que evitará aquel implantado desprecio, es decir, se crea un esquema del cual no se debe salir para evitar ser diferente, a esto se le añade la imposición de un lenguaje que modifica las estructuras de pensamiento, pasando de las culturas aborígenes a una nueva forma de vida y pensamiento impuesta; y para finalizar esta etapa, se estructura una única manera de ver, pensar, analizar y comprender el entorno y la realidad por medio de la ciencia, esquematizando el pensamiento desde una escuela, sometiéndolo a la censura y para cerrar con broche de oro la idea, incrustar un pensamiento que justifique el daño y la destrucción a la pacha mama y así poder conservar las ideologías consumistas que buscan explotar los recursos para beneficios egoístas.

Ahora bien, se nos hace participes de este sistema no solo como el ganado de explotación que ofrecerá los recursos, sino también como individuos que consumen estos recursos y permiten que el sistema sea viable y obtenga demanda acelerada y constante, esto mediante la seducción, vendiendo un modelo de vida y experiencias que los oprimidos desean vivir, de esta manera, el individuo decide voluntariamente hacer parte de la colonia, que ahora viene desde el interior y es la colonia misma quien aboga para que la sigan colonizando, pues se ha creado un modelo de felicidad y necesidad que la nueva ideología está en capacidad de ofrecer y suplir, incitando al consumo y derroche de recursos que salen de su propia tierra, de la pacha mama, surgiendo la deuda externa, el libre mercado, la tecnología y la influencia cultural; es así como funciona el capitalismo, de esta manera la colonia no recibe ningún tipo de beneficio o riqueza desde la explotación de sus recursos, pues estos se gastan casi al unísono en adquirir productos que el país desarrollado ofrece para nuestra comodidad y en crear una deuda externa, es decir, una colonia modernizada.

Ahora tienes al alcance una verdad bastante grande: después de más de medio milenio de finalizado el periodo de la colonización, seguimos siendo colonias. todo esto que acabas de conocer es llamado modernismo o neocolonialismo; pero todavía existen esperanzas, desde los tiempos de la colonización genocida aún sobreviven las cosmovisiones ancestrales, un pensamiento que enfrenta al modernismo desde sus bases y pensamientos, un sistema ancestral que permite la descolonización de la mente, este pensamiento ha sido calificado como herejía por la modernidad ideológica, debido a su conocimiento natural y revelado del origen sobrehumano que enlaza todos los campos de la vida, además de la humana, en una dimensión trascendental establecida por encima del tiempo y del espacio, velando por el bienestar sistémico de toda la creación universal. Te invitamos a que conozcas y te hagas consciente de una guerra entre el materialismo destructivo y esclavizante, y el espíritu sabio y ancestral de la conservación.

Autora:   Maria Clara Vásquez Orozco.